Para qué sirve formatear un documento JSON
El formato JSON se ha convertido en el estándar para intercambiar datos entre servicios web, API y aplicaciones. Es ligero y fácil de leer, pero cuando una respuesta llega comprimida en una sola línea resulta casi imposible de interpretar a simple vista.
Un formateador resuelve ese problema aplicando una sangría coherente y saltos de línea, de modo que la jerarquía de objetos y arrays se vuelve evidente. Pasas de un bloque ilegible a una estructura ordenada en la que distingues claves, valores y niveles de anidación.
Además de embellecer el texto, la herramienta valida la sintaxis y te avisa si falta una coma, una comilla o una llave. Esto ahorra mucho tiempo al depurar respuestas de un servidor. Si recibes datos en otros formatos, también puedes apoyarte en el conversor de XML a JSON antes de darles forma aquí.