Qué es la conversión de YAML a JSON
YAML y JSON son dos formas de representar los mismos datos estructurados, pero con filosofías distintas. YAML usa la indentación y los saltos de línea para marcar la jerarquía, lo que lo hace muy cómodo de leer y editar a mano; por eso domina en archivos de configuración. JSON emplea llaves, corchetes, comillas y comas, una sintaxis más verbosa pero que prácticamente cualquier lenguaje de programación y API entiende de forma nativa. Convertir de YAML a JSON significa traducir esa estructura basada en espacios a la notación explícita de JSON sin alterar el contenido. Necesitas este paso cuando un archivo escrito en YAML, pensado para que lo lean personas, debe consumirse desde código o enviarse a un servicio que solo acepta JSON. La conversión no cambia el significado de los datos: una lista sigue siendo una lista y un valor numérico sigue siendo numérico. Simplemente cambia la forma en que se escriben. En la práctica, dispones así de un formato cómodo para editar y otro listo para integrar, y conviertes entre ellos según la etapa del trabajo.