Qué es la conversión de CSV a JSON
El CSV guarda datos en filas separadas por comas, donde la primera línea suele contener los nombres de columna. Es un formato plano, ideal para hojas de cálculo y exportaciones de bases de datos, pero limitado cuando necesitas estructuras anidadas. El JSON, en cambio, organiza la información en objetos y arrays, el lenguaje habitual de las API y las aplicaciones web modernas.
Convertir de uno a otro significa tomar cada fila del CSV y convertirla en un objeto JSON, usando la cabecera como claves. Una tabla de 1000 filas se transforma así en un array de 1000 objetos, cada uno con campos con nombre.
La diferencia estructural es clara: el CSV es tabular y bidimensional, mientras que el JSON admite jerarquías. Por eso la conversión resulta natural cuando partes de datos planos, y solo requiere reglas adicionales cuando quieres reconstruir anidamientos a partir de columnas. Si después necesitas revisar el resultado, el formateador de JSON te ayuda a leerlo con claridad.