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Visor EXIF: Revisa todos los metadatos de tus fotos sin subir nada

Analiza en el navegador cada campo de metadatos de tus imágenes: datos de cámara, ubicación GPS, ajustes de exposición y más. Incluye mapa interactivo y tabla completa.

Mehmet Demiray Publicado Actualizado
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Se lee en tu dispositivo, no se sube nada

¿Qué información oculta cada foto que tomas con tu móvil o cámara?

Cuando capturas una imagen con tu teléfono o cámara, el archivo resultante no solo contiene los píxeles que ves. Dentro de cada foto se escribe un registro detallado de cómo, cuándo y con qué se tomó: datos que pueden revelar más de lo que imaginas. El formato EXIF (Exchangeable Image File Format) nació en los años 90 para estandarizar esta información, permitiendo que cámaras, editores y visores compartieran metadatos técnicos sin perder detalles. Hoy, cada imagen JPEG, HEIC o RAW que generas lleva consigo un conjunto de campos que incluyen desde la marca y modelo del dispositivo hasta la configuración exacta de exposición, la orientación de la foto e incluso coordenadas GPS si el geoposicionamiento estaba activado.

Por ejemplo, una foto tomada con un iPhone 13 en Madrid puede registrar que se usó una apertura de f/1.8, una velocidad de obturación de 1/125 segundos y un ISO de 100. Además, si el GPS estaba habilitado, las coordenadas 40.416793 north y -3.703800 west aparecerán en los metadatos, señalando la ubicación exacta en el mapa. Estos datos no son visibles al abrir la imagen en una galería, pero herramientas como el limpiador de metadatos o el Visor EXIF los hacen accesibles en segundos. Incluso las fotos editadas con programas como Lightroom o Photoshop dejan huella: el campo «Software» revela qué versión del editor se utilizó, y en algunos casos, hasta el nombre del usuario que guardó el archivo.

No todas las imágenes contienen la misma cantidad de metadatos. Una captura de pantalla o una foto descargada de redes sociales puede tener pocos o ningún dato, ya que muchos servicios eliminan parte de esta información al subirla. Sin embargo, una foto original tomada con una cámara réflex o un smartphone suele incluir más de cien campos, agrupados en bloques como EXIF (datos técnicos de la captura), IPTC (información de copyright y descripción) o XMP (metadatos extensibles usados por Adobe). El Visor EXIF muestra estos bloques por separado, permitiéndote ver no solo los valores más comunes —como la fecha o el modelo de cámara—, sino también detalles menos evidentes, como el perfil de color ICC o la miniatura incrustada en el archivo.

¿Qué revela una foto sobre ti sin que lo sepas? Riesgos de privacidad en los metadatos

Compartir una foto en internet puede parecer inofensivo, pero los metadatos que lleva adjuntos pueden exponer información sensible sin que te des cuenta. Imagina que vendes un mueble en una plataforma de segunda mano y subes una imagen tomada en tu sala. Si el GPS de tu teléfono estaba activado, las coordenadas incrustadas en el archivo revelarán la ubicación exacta de tu domicilio, algo que cualquier comprador —o incluso un tercero— podría extraer con herramientas como el Visor EXIF. Este escenario no es hipotético: en 2019, un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid encontró que el 40 % de las fotos subidas a portales de compraventa en España contenían metadatos con datos de localización.

Otro caso común es el de las fotos compartidas en foros o redes sociales. Si publicas una imagen de un paisaje o un evento, los metadatos pueden delatar no solo dónde estabas, sino también cuándo. Por ejemplo, una foto tomada en la playa de La Concha en San Sebastián podría incluir la fecha y hora exactas, lo que permite a alguien reconstruir tus movimientos. Incluso si editas la imagen con programas como GIMP o Canva, algunos metadatos —como el software utilizado— pueden permanecer, dejando un rastro digital que vincula la foto contigo.

Los riesgos no se limitan a la geolocalización. Los metadatos también pueden revelar detalles técnicos de tu equipo, como el modelo de tu cámara o móvil, lo que podría ser útil para alguien que busque vulnerabilidades específicas. Además, si la foto incluye un perfil de color ICC, este podría contener información sobre el dispositivo de origen, algo que empresas o anunciantes podrían aprovechar para perfilarte. La paradoja es que muchas personas eliminan estos datos antes de subir una foto a redes, pero luego olvidan que los archivos descargados de otros usuarios —como memes o imágenes de referencia— pueden conservar sus propios metadatos, incluso si no son visibles a simple vista.

La solución no es dejar de compartir fotos, sino ser consciente de qué información estás difundiendo. Herramientas como el Visor EXIF te permiten inspeccionar cada archivo antes de publicarlo, mientras que el Eliminador de EXIF elimina por completo los metadatos si decides que no quieres que viajen con la imagen. Lo importante es recordar que, en internet, una foto nunca es solo una foto: es un paquete de datos que puede contar una historia mucho más detallada de lo que parece.

Cómo leer todos los metadatos de una foto con el Visor EXIF: guía paso a paso

El Visor EXIF es una herramienta diseñada para mostrar, de forma clara y completa, todos los metadatos que contiene una imagen. A diferencia de otros visores en línea que solo muestran una selección de campos, este desglosa cada bloque de información y presenta hasta el último dato encontrado, sin ocultar nada. Al cargar una foto, el visor genera tres niveles de salida: un resumen inicial con los datos más relevantes, tarjetas por cada bloque de metadatos y, finalmente, una tabla detallada con todos los campos. Así es como funciona cada parte:

  1. Resumen inicial: En la parte superior, aparece una tarjeta con los datos más útiles para la mayoría de usuarios: modelo de cámara o móvil, fecha y hora de la captura, configuración de exposición (apertura, velocidad de obturación e ISO), distancia focal, dimensiones de la imagen y el número total de campos encontrados. Por ejemplo, si subes una foto tomada con un Samsung Galaxy S22, verás algo como «Modelo: SM-S901B», «Fecha: 15 de mayo de 2024 14:30:22» y «Exposición: f/2.2, 1/50 s, ISO 50».

2. Tarjetas por bloque: Debajo del resumen, el visor organiza los metadatos en secciones según su origen. Los bloques más comunes son: - IFD0: Contiene información básica como el modelo de la cámara, la orientación de la imagen y la fecha de modificación. - EXIF: Aquí se guardan los datos técnicos de la captura, como la apertura, la velocidad de obturación, el balance de blancos y las coordenadas GPS. - GPS: Si la foto incluye localización, este bloque muestra las coordenadas en formato decimal (por ejemplo, 41.3851 north, 2.1734 east) y un mapa incrustado con la ubicación exacta. Al hacer clic en el mapa, puedes abrir la misma ubicación en OpenStreetMap, Google Maps, Apple Maps, Bing Maps o Yandex Maps. - IPTC: Usado principalmente por fotógrafos profesionales, este bloque incluye datos de copyright, descripción y palabras clave. - XMP: Un formato más moderno que puede solapar información con EXIF e IPTC, pero con mayor flexibilidad para metadatos personalizados. - ICC: Contiene el perfil de color de la imagen, que define cómo se deben interpretar los colores en diferentes dispositivos. - IFD1: Guarda una miniatura incrustada de la foto, con sus propias dimensiones y configuración.

  1. Tabla completa: Al final, el visor muestra una lista exhaustiva con cada campo encontrado, incluyendo aquellos que no aparecen en las tarjetas anteriores. Por ejemplo, podrías ver campos como «Flash: 16» (que indica que el flash se disparó) o «ColorSpace: sRGB», que define el espacio de color. Algunos valores pueden aparecer como datos binarios, especialmente en el bloque ICC, donde las curvas de color se representan como secuencias numéricas.

Una característica clave del Visor EXIF es que todo el procesamiento ocurre en tu navegador. La foto nunca abandona tu dispositivo, lo que garantiza que tus datos no sean enviados a servidores externos. La única excepción es cuando hay coordenadas GPS: en ese caso, el mapa incrustado recibe solo las coordenadas para mostrar la ubicación, pero el archivo en sí permanece en tu equipo. Esto es especialmente importante si trabajas con imágenes sensibles, ya que evita que la información sea expuesta antes de que decidas si quieres eliminarla con el Eliminador de EXIF.

Qué nos dicen los ajustes de cámara en una foto: exposición, apertura, ISO y más

Los metadatos de una foto no solo revelan dónde y cuándo se tomó, sino también cómo se capturó. Para quienes no son fotógrafos, términos como apertura, velocidad de obturación o ISO pueden sonar técnicos, pero en realidad son claves para entender la historia detrás de una imagen. El Visor EXIF muestra estos valores de forma clara, permitiéndote descifrar, por ejemplo, si una foto fue tomada de día o de noche, en interiores o al aire libre, e incluso si el fotógrafo usó flash o un trípode.

La apertura (indicada como f/2.8, f/5.6, etc.) controla cuánto se abre el diafragma de la cámara. Un número f pequeño (como f/1.8) significa que entra mucha luz, lo que es ideal para condiciones oscuras o para lograr un efecto de fondo desenfocado (conocido como bokeh). En cambio, un número f grande (como f/16) reduce la entrada de luz y mantiene todo el encuadre nítido, algo común en paisajes. Por ejemplo, una foto de un atardecer en la playa de Benidorm con una apertura de f/11 sugiere que el fotógrafo buscaba capturar tanto el cielo como el mar con detalle.

La velocidad de obturación (1/1000 s, 1/60 s, 2 s, etc.) determina cuánto tiempo está abierto el obturador. Una velocidad rápida (como 1/500 s) congela el movimiento, ideal para deportes o niños corriendo. Una velocidad lenta (como 1/30 s o más) permite capturar el movimiento, como el agua de una cascada con efecto sedoso. Si ves una foto de la fuente de Cibeles en Madrid con una velocidad de 1/4 s, es probable que el fotógrafo usara un trípode para evitar que la imagen saliera movida.

El ISO (100, 400, 1600, etc.) mide la sensibilidad del sensor a la luz. Un ISO bajo (como 100) es ideal para condiciones luminosas y produce imágenes limpias, sin ruido. Un ISO alto (como 3200) se usa en situaciones oscuras, pero puede introducir grano en la foto. Por ejemplo, una imagen de un concierto en el Palau Sant Jordi con ISO 6400 indica que se tomó en un ambiente con poca luz, probablemente sin flash.

La combinación de estos tres valores —apertura, velocidad e ISO— se conoce como el triángulo de exposición. El Visor EXIF los muestra juntos, lo que te permite deducir el contexto de la foto. Por ejemplo, una imagen con f/2.8, 1/1000 s e ISO 100 sugiere un día soleado y un sujeto en movimiento (como un pájaro en vuelo), mientras que f/8, 1/60 s e ISO 800 podría indicar un interior con poca luz, como un museo o un restaurante.

Otros campos útiles incluyen la distancia focal (en milímetros), que te dice si se usó un gran angular (18 mm) o un teleobjetivo (200 mm). Por ejemplo, una foto de la Sagrada Familia con una distancia focal de 24 mm sugiere que el fotógrafo estaba cerca del edificio, mientras que 200 mm indicaría que lo capturó desde lejos. También puedes ver si se usó flash (valor 1 significa que se disparó) o el balance de blancos (que ajusta los colores según la luz ambiente, como «luz diurna» o «tungsteno»).

Estos datos no solo son útiles para fotógrafos que quieren replicar un estilo, sino también para cualquier persona que quiera entender mejor cómo se tomó una imagen. Por ejemplo, si descargas una foto de un producto en una tienda online y ves que tiene una apertura de f/1.4 y un ISO alto, podrías deducir que la imagen fue tomada en condiciones de poca luz, lo que podría afectar a la percepción del color real del producto.

Coordenadas GPS en fotos: cómo se guardan y qué precisión tienen

Cuando una foto incluye coordenadas GPS, los metadatos no guardan simplemente «Madrid» o «Barcelona», sino un par de números decimales que representan la latitud y la longitud exactas del lugar donde se tomó la imagen. Estos valores, almacenados en el bloque GPS del archivo, pueden parecer abstractos a simple vista —por ejemplo, 40.416793 north y -3.703800 west—, pero el Visor EXIF los convierte en algo tangible: un mapa con un marcador que señala la ubicación precisa.

Las coordenadas se guardan en formato decimal, donde el primer número indica la latitud (positivo para el hemisferio norte, negativo para el sur) y el segundo la longitud (positivo para el este, negativo para el oeste). Por ejemplo, la Puerta de Alcalá en Madrid tiene coordenadas 40.4192 north y -3.6896 west, mientras que el Obelisco de Buenos Aires se ubica en -34.6037 south y -58.3816 west. El Visor EXIF muestra estos valores en la tarjeta GPS y, al mismo tiempo, genera un mapa incrustado donde puedes ver la ubicación en contexto. Además, ofrece enlaces para abrir la misma coordenada en OpenStreetMap, Google Maps, Apple Maps, Bing Maps o Yandex Maps, lo que te permite explorar el lugar con más detalle.

La precisión de las coordenadas depende de varios factores. En condiciones ideales —como un día despejado con buena señal GPS—, un smartphone moderno puede ubicar una foto con un margen de error de entre 3 metro y 5 metro. Sin embargo, en interiores o en zonas urbanas con edificios altos, la precisión puede reducirse a 20 metro o más. Las cámaras profesionales sin GPS integrado no registran coordenadas a menos que se sincronicen con un dispositivo externo, como un móvil con geolocalización activada.

Es importante entender que, aunque el Visor EXIF procesa la foto localmente en tu navegador, el mapa incrustado sí recibe las coordenadas para mostrar la ubicación. Esto significa que el proveedor del mapa (como Google Maps o OpenStreetMap) conocerá esos datos, pero el archivo en sí nunca abandona tu dispositivo. Si la privacidad es una preocupación, puedes desactivar el GPS de tu cámara o móvil antes de tomar la foto, o usar el Eliminador de EXIF para eliminar las coordenadas después.

Otro detalle relevante es que las coordenadas no siempre indican el lugar exacto donde se tomó la foto, sino el punto donde el dispositivo obtuvo la señal GPS. Por ejemplo, si tomas una imagen desde el interior de un edificio, las coordenadas podrían corresponder a la calle más cercana, no al lugar exacto dentro del local. Además, algunos servicios de edición de fotos pueden alterar o eliminar los metadatos GPS, por lo que una imagen descargada de redes sociales podría no conservar esta información.

Para quienes trabajan con imágenes de forma profesional —como periodistas o investigadores—, las coordenadas GPS pueden ser una herramienta valiosa para verificar la autenticidad de una foto. Por ejemplo, si un medio recibe una imagen de un evento en Valencia, las coordenadas incrustadas pueden confirmar si la foto fue tomada realmente en esa ciudad o si se trata de un archivo reciclado de otro lugar. En estos casos, el Visor EXIF se convierte en un aliado para validar la procedencia de las imágenes.

Visor EXIF vs. eliminador de metadatos: cuándo inspeccionar y cuándo limpiar una foto

El Visor EXIF y el Eliminador de EXIF son dos herramientas complementarias, pero con propósitos distintos: una sirve para analizar los metadatos de una foto, y la otra para eliminarlos por completo. Saber cuándo usar cada una depende del contexto y de lo que quieras lograr con la imagen.

Cuándo usar el Visor EXIF: - Si necesitas verificar la autenticidad de una foto, como en el caso de un periodista que recibe una imagen de una fuente y quiere confirmar dónde y cuándo se tomó. - Si eres fotógrafo y quieres analizar los ajustes de exposición de una imagen para aprender o replicar un estilo (por ejemplo, cómo se logró un efecto de luz en una foto de paisaje). - Si descargas una foto de internet y quieres saber si contiene metadatos sensibles antes de reutilizarla, como coordenadas GPS o información del autor. - Si trabajas con archivos RAW o TIFF y necesitas extraer datos técnicos para un flujo de trabajo profesional, como el perfil de color o la configuración de la cámara. - Si simplemente tienes curiosidad por saber qué información lleva adjunta una foto que te enviaron o que encontraste en redes sociales.

Cuándo usar el eliminador de metadatos: - Si vas a compartir una foto públicamente (en redes sociales, foros o plataformas de compraventa) y no quieres que incluya datos como tu ubicación, el modelo de tu cámara o la fecha exacta de la captura. - Si trabajas con imágenes sensibles, como documentos escaneados o fotos personales, y quieres asegurarte de que no quede rastro de información técnica o geográfica. - Si editas fotos con programas como Photoshop o Lightroom y quieres evitar que se filtre información sobre el software o el usuario que realizó los cambios. - Si subes imágenes a un servidor o base de datos y quieres reducir el tamaño del archivo eliminando datos innecesarios. - Si recibes una foto de un tercero y quieres limpiarla antes de reenviarla, para no transmitir metadatos que no son tuyos.

Una pregunta común es si es mejor inspeccionar primero y luego limpiar, o viceversa. La respuesta es clara: siempre revisa los metadatos antes de eliminarlos. El Visor EXIF te permite ver exactamente qué información contiene la foto, lo que te ayuda a decidir si vale la pena conservar algunos datos (como los ajustes de exposición para un proyecto fotográfico) o si es mejor borrarlos todos. Por ejemplo, si encuentras que una foto incluye coordenadas GPS pero ningún otro dato sensible, podrías optar por eliminar solo el bloque GPS en lugar de limpiar todo el archivo.

Otro aspecto importante es que el eliminador de metadatos no modifica la imagen en sí, solo los datos adjuntos. Esto significa que la calidad, los píxeles y el contenido visual permanecen intactos, pero el archivo resultante será más ligero y privado. En cambio, el Visor EXIF no altera la foto de ninguna manera: su función es puramente informativa.

En resumen, usa el Visor EXIF cuando necesites entender qué información contiene una imagen, y el eliminador cuando quieras proteger tu privacidad o la de otros. Ambas herramientas trabajan en el navegador, sin subir los archivos a servidores externos, lo que garantiza que tus datos permanezcan bajo tu control en todo momento.

¿Todas las fotos tienen metadatos? Por qué algunas imágenes no muestran información

No todas las fotos contienen metadatos, y cuando una imagen no muestra información en el Visor EXIF, suele deberse a uno de estos motivos:

  1. La foto fue procesada por una aplicación que elimina metadatos: Muchos servicios de mensajería, como WhatsApp o Telegram, y redes sociales como Instagram o Twitter, eliminan parte o todos los metadatos al subir una imagen. Por ejemplo, si descargas una foto de un grupo de WhatsApp, es probable que no encuentres datos como la fecha de captura o las coordenadas GPS, ya que la plataforma los borra para reducir el tamaño del archivo y proteger la privacidad de los usuarios. Lo mismo ocurre con capturas de pantalla: al generarse desde el sistema operativo, no suelen incluir metadatos técnicos de una cámara.
  1. La imagen es un archivo exportado sin metadatos: Cuando editas una foto en programas como Photoshop o GIMP y la guardas en formatos como JPEG o PNG, puedes elegir si incluir o no los metadatos en el archivo final. Muchos usuarios optan por desmarcar esta opción para reducir el tamaño del archivo o evitar compartir información sensible. Por ejemplo, un diseñador que envía un logotipo a un cliente podría exportarlo sin metadatos para que el archivo solo contenga la imagen y nada más.
  1. El formato no soporta metadatos complejos: Algunos formatos de imagen, como el GIF, tienen una capacidad limitada para almacenar metadatos. Aunque pueden incluir información básica (como el software utilizado para crearlos), no suelen guardar datos técnicos de captura, como la apertura o el ISO. Lo mismo ocurre con formatos antiguos o menos comunes, como el BMP, que priorizan la simplicidad sobre la riqueza de información.
  1. La foto es una copia de una copia: Cada vez que una imagen se copia o se vuelve a guardar, algunos metadatos pueden perderse o corromperse. Por ejemplo, si descargas una foto de una página web que a su vez la tomó de otra fuente, es posible que los metadatos originales hayan sido eliminados en algún punto del proceso. Esto es común en bancos de imágenes o memes que circulan por internet, donde los archivos suelen ser versiones «limpias» de las fotos originales.
  1. La cámara o el dispositivo no registró metadatos: Aunque es raro en smartphones y cámaras modernas, algunos dispositivos antiguos o de gama baja pueden no guardar metadatos completos. Por ejemplo, una cámara analógica digitalizada con un escáner básico podría no incluir información como el modelo del dispositivo o los ajustes de exposición. También ocurre con algunas cámaras de seguridad o drones, que pueden omitir ciertos datos para ahorrar espacio en la tarjeta de memoria.
  1. Los metadatos fueron eliminados manualmente: Si alguien usó una herramienta como el Eliminador de EXIF para limpiar la foto, todos los metadatos habrán desaparecido. Esto es común en contextos profesionales, como cuando un fotógrafo entrega imágenes a un cliente y quiere asegurarse de que no quede rastro de información técnica o de localización.

Cuando el Visor EXIF no muestra datos, también es posible que la foto contenga metadatos en un formato no estándar o corrupto. Por ejemplo, algunos archivos RAW (como los CR2 de Canon o los NEF de Nikon) pueden incluir bloques de información que no son legibles por herramientas genéricas. En estos casos, es recomendable usar software especializado para ese formato.

Otro detalle a tener en cuenta es que, incluso si una foto no muestra metadatos, eso no significa que sea completamente anónima. Por ejemplo, el nombre del archivo (como «DSC_0001.JPG») puede dar pistas sobre el modelo de la cámara, y el contenido visual podría revelar información contextual, como el lugar o la fecha aproximada. Por eso, aunque el Visor EXIF no encuentre datos, siempre es buena idea revisar otros aspectos de la imagen antes de compartirla.

Las que respondemos con más frecuencia.

¿Cómo veo los metadatos de una foto con Visor EXIF?

Solo arrastra la foto a la página de Visor EXIF o haz clic para seleccionarla desde tu dispositivo. En segundos verás tres niveles de información: un resumen legible con datos básicos (cámara, fecha, ajustes de exposición), tarjetas por cada bloque de metadatos (EXIF, GPS, IPTC, etc.) y una tabla completa con todos los campos. Nada se oculta ni se sube a internet; todo se procesa en tu navegador.

¿Visor EXIF sube mis fotos a algún servidor?

No. El análisis se hace completamente en tu dispositivo, sin enviar la imagen a ningún servidor. Solo si la foto contiene coordenadas GPS, estas se envían al proveedor del mapa (como Google Maps o OpenStreetMap) para mostrar la ubicación, pero la foto en sí nunca sale de tu equipo. Es la forma más segura de revisar metadatos.

¿Todas las fotos tienen coordenadas GPS?

No. Solo las fotos tomadas con la ubicación activada en el dispositivo (como el GPS del móvil) incluyen coordenadas. Capturas de pantalla, escaneos, fotos descargadas de redes sociales o exportadas desde programas de edición suelen eliminarlas. Si no ves el bloque GPS en Visor EXIF, es porque la foto no las tiene.

¿Por qué algunas fotos no muestran metadatos?

Puede deberse a tres razones comunes: 1) la foto fue compartida por apps como WhatsApp o Telegram, que suelen eliminar metadatos; 2) es una captura de pantalla (no tiene datos de cámara); o 3) fue exportada desde un programa de edición con la opción de «eliminar metadatos» activada. Visor EXIF te mostrará lo que quede, aunque sea poco.

¿Qué diferencia hay entre EXIF, IPTC y XMP?

Son estándares distintos para almacenar metadatos: EXIF lo crea la cámara (ajustes técnicos, fecha, GPS), IPTC es un formato antiguo para información editorial (autor, palabras clave) y XMP es más moderno (usado por programas como Photoshop o Lightroom). Muchas fotos tienen datos repetidos en varios bloques, por eso Visor EXIF los muestra por separado.

¿Cómo sé si una foto revela mi ubicación?

Busca el bloque «GPS» en Visor EXIF. Si aparece, la foto contiene coordenadas exactas. Además, verás un mapa con la ubicación marcada y enlaces para abrirla en Google Maps, Apple Maps u OpenStreetMap. Si no ves el bloque GPS, la foto no tiene datos de ubicación.

¿Cuántos campos de metadatos tiene una foto normal?

Una foto típica de un móvil o cámara puede tener entre 80 y 200 campos, dependiendo del dispositivo y los programas usados para editarla. Por ejemplo, los perfiles de color (ICC) añaden decenas de valores técnicos. Visor EXIF muestra todos, incluso los que otros visores ocultan.

¿Visor EXIF sirve para fotos en formato RAW o HEIC?

Sí, pero con limitaciones. Visor EXIF lee metadatos de formatos como JPEG, PNG, WebP, HEIC y TIFF, pero algunos archivos RAW (como los de cámaras profesionales) pueden mostrar solo datos básicos. Si necesitas convertir un HEIC a JPEG para revisar mejor sus metadatos, puedes usar el conversor de HEIC a JPG.

¿Debo usar Visor EXIF o el [[page:3863|eliminador de metadatos]]?

Depende de lo que necesites: usa Visor EXIF para revisar qué datos contiene una foto (ideal antes de compartirla), y el eliminador de metadatos si quieres borrarlos. Son herramientas complementarias: una para inspeccionar, otra para limpiar.

¿Por qué algunas fotos muestran dos tamaños distintos?

Es normal. El bloque IFD0 muestra las dimensiones reales de la foto, mientras que IFD1 contiene un «thumbnail» (miniatura) incrustado, que suele ser más pequeño. Por ejemplo, una foto de 4000 px × 3000 px puede tener una miniatura de 160 px × 120 px. Ambos valores son correctos, pero corresponden a versiones distintas de la imagen.

Referencias

  1. Exif · Wikipedia
  2. CIPA DC-008 Exchangeable image file format for digital still cameras (Exif) · CIPA · Camera & Imaging Products Association · 2023
  3. IPTC Photo Metadata Standard · IPTC · International Press Telecommunications Council
  4. Extensible Metadata Platform (XMP) · Wikipedia
  5. ICC profile · Wikipedia