Códigos QR de enlace
El uso más extendido de un código QR es abrir una página web. Pegas una dirección, generas el código y, al escanearlo con la cámara del móvil, el navegador carga directamente esa web. Es el puente más sencillo entre algo físico, como un cartel o un envase, y un destino digital.
Esta variante se centra solo en enlaces, así que el flujo es directo: introduces la URL y obtienes un código listo para usar. La herramienta valida que el enlace tenga buen formato y te muestra el código en pantalla para que lo descargues.
La simplicidad de "pega un enlace, obtén un QR" lo convierte en el punto de entrada ideal para quien empieza. Sirve para llevar a un menú, una ficha de producto, una galería o cualquier página que quieras compartir sin que nadie tenga que teclear una dirección larga. Si necesitas codificar otro tipo de dato, el generador de códigos QR cubre todos los formatos.